Enamorarse de la vida.

 

Puedes tener hidrógeno y oxigeno, pero si no se unen para crear agua, no calmarán tu sed.
Puedes tener hidrógeno y oxigeno, pero si no se unen para crear agua, no calmarán tu sed.

“Cuando se unen dos centros, hay amor. El amor es un fenómeno de alquimia, del mismo modo que la unión del hidrógeno y el oxigeno produce algo nuevo, el agua. Puedes tener hidrógeno y puedes tener oxígeno, pero si tienes sed, no te servirán para nada. Puedes tener todo el oxigeno que que quieras y todo el hidrógeno quieras, pero no te quitarán la sed.

Cuando dos centros se unen, se crea algo nuevo. Esa cosa nueva es el amor. Y es igual que el agua, te quita la sed de muchas, muchas vidas. De repente, te encuentras satisfecho. Es el signo visible del amor: estás satisfecho como si hubieses alcanzado algo. Ya no hay nada que alcanzar, has alcanzado tu meta. No hay otra meta más allá de ésta, tu destino se ha realizado.

La profunda satisfacción es el signo visible del amor. El amor no se puede ver, pero sí la alegría, la profunda satisfacción que le envuelve….”- Osho.

 

Si juntamos el centro de la vida y el nuestro propio, se produce el amor. El amor por uno mismo. La base de todos los demás.  Es entonces  cuando se enamora uno de la vida y de si mismo. Desde ahí, todo es posible.