Herrilab 2014: transformando nuestro paisaje.

pasando los arboles

El jueves pasado mantuvimos la última reunión de Herrilab, antes del descanso estival.

Como ya comentaba en mi anterior post, este proyecto tiene entre otros objetivos el deseo de querer aportar a la ciudadanía el factor semilla para repoblar nuestro tan  maltrecho bosque laboral.

Personalmente, siento que  el balance de esta primera etapa no ha podido ser más positivo. Han sido muchas las cosas buenas que me han aportado estos encuentros: aprendizaje, apertura de horizontes, descubrimiento de personas…sin duda,  finalizo con mucha más riqueza personal que cuando llegué a la primera reunión, sin saber muy bien qué sería aquello.

Ahora, si tuviera que elegir algo que defina la importancia que para mi han tenido estos encuentros, me quedaría con el volver a experimentar como no hay “repoblación del paisaje laboral”, que no impacte en nuestro “paisaje personal”. Y viceversa.

Y lo digo por lo vivido el jueves: fue mágico observar a mí alrededor como iban cambiando las expresiones de las personas que me rodeaban y sentir cómo se iba transformando la atmósfera durante encuentro.

En esta ocasión, el reto era trabajar con una herramienta de equipos, llamada “birthgiving”,  utilizada para resolver problemas, dar nacimiento a nuevas ideas o presentar aprendizaje en proyectos desde la participación activa de todos nosotros…¡casi nada!

¿El objetivo?: dar a luz a nuestro propio proyecto Herrilab. ¿Qué queríamos que fuera Herrilab para nosotros realmente?

Aunque la herramienta del “birthgiving” (traída una vez más por Mondragon Team Academy)  nos parecía inicialmente algo abstracta, apenas nos pusimos a “trabajar” con ella, empezó a obrar el cambio. ¡Que privilegio fue observar como esos rostros que al principio mostraban incertidumbre y perplejidad, se fueron transformando a medida que trabajábamos juntos! Caras que se van iluminando hasta aparecer radiantes de luz. Sonrisas que se expanden. Carcajadas que brotan cada vez más frecuentes. Tono de las voces que asciende a medida que crece la ilusión y la alegría. Creatividad que primero se muestra tímidamente y luego se desmelena… bromas, risas, ideas, aplausos, dialogo e intercambio a flor de piel.

Seguro que muchos la conocéis: esa atmósfera especial y única que emana cuando la gente comparte desde la alegría de ser partícipe de algo grande, de algo en lo que cree. Cuando a las personas se nos permite sacar lo mejor de nosotros mismos, mostrarnos sin miedo a ser juzgados. Ese caleidoscopio de emociones que transforma y embellece los rostros que son llamados a la valentía de ser uno mismo. Esa luz singular que irradian los ojos de las personas que caminan hacia sus sueños.

hacia nuestros sueños

 

 

Por mi parte, fue revivir el espíritu que me acompañó durante la formación en coaching. Y revivir lo que experimento con mis clientes a lo largo de las increíbles sesiones como coach.

 

 

Y ¡concebimos el niño, aunque todavía no le hayamos dado a luz!

Herrilab 2014  ha sido concebido como un espacio donde cualquier persona con ilusión por emprender encuentre el asesoramiento necesario y apoyo a diferentes niveles. Integrado por una comunidad llena de vida emprendedora, basada en una economía del bien común. Que sirva para seguir despertando el potencial en su entorno y actúe como catalizadora de otros emprendedores. Ese es el sueño que hemos concebido entre todos y cada uno de nosotros. Más que un “birthgiving” sería un “dream-making”…

En cualquier caso, aunque nuestro sueño no se materialice, aunque no salga adelante, hay algo que se creó y ya no podrá perderse. Algo que ya no podrá  desaparecer: el momento mágico de lo que sentimos y experimentamos al participar en su concepción.  Los corazones ensanchados de quien toma parte en un proyecto que vive como valioso y se siente por ello valioso.  Son pocas  las cosas que aportan al ser humano tan profunda e íntima satisfacción como el sentirse valioso.

Me atrevo a decir que el jueves, cada uno de nosotros experimentó que con esos valores, en esa comunidad, podemos atrevernos a volar para alcanzar nuestros sueños. Y ayudar a la vez a que otros los alcancen.

GRACIAS a todos lo que estuvieron y los que forman parte de este proceso. Hasta el otoño, comunidad Herrilab.